Yo elegí y McDonald´s vió en mi
Paso uno, dos y tres, completados. Después de meses de trabajo, todo estaba listo para iniciar con la facturación electrónica. Entonces a Catherine Sanabria, le sonó el celular, del otro lado, un gerente de restaurante le pedía ayuda para poder entender el proceso. Catherine escuchó con atención y le explicó paso a paso cómo debía hacerlo, mientras tanto, coordinó a su equipo para resolver todas las dudas. Luego vinieron más llamadas, y en cada una supo responder con seguridad. Lo consiguieron con éxito. Había preparado al equipo para ese momento y, sin darse cuenta, se había preparado a sí misma para asumir ese desafío. Fue en medio de esa exigencia cuando entendió que incluso con incertidumbre, esta vez no había esperado a sentirse lista, había elegido creer en ella y dar el paso a liderar ese y muchos otros retos.
Catherine llegó a la compañía después de dejar un trabajo que aunque parecía estable, no le ofrecía oportunidades reales de crecimiento. Eligió cambiar, asumir el riesgo y apostar por algo más. En un entorno como el de tecnología, donde muchos cargos estaban ocupados por hombres, en McDonald´s se encontró con algo que no esperaba: los roles de liderazgo en su equipo de IT estaban ocupados por mujeres. Ese contexto transformó su manera de verse a sí misma, yfortaleció su decisión de avanzar y no limitarse frente a barreras que muchas veces son invisibles. Ahora ella hace parte de ese liderazgo femenino del área, como Jefa de aplicaciones de IT. “Yo le diría a otras mujeres que no esperen a sentirse completamente listas para dar el siguiente paso, porque el crecimiento ocurre justamente cuando aceptamos el reto”.
Pero no todas las decisiones nacen desde el mismo lugar. Para Paola Porterla,Consultora de People & Culture, el punto de partida fue mucho más personal. Convertirse en mamá a una edad temprana transformó su vida y ese impulso por salir adelante la llevó a construir su camino profesional desde muy joven, sin imaginar hasta dónde podía llegar.
Con el tiempo, su rol la llevó a enfrentar momentos en los que liderar significó tomar decisiones difíciles. Durante la pandemia, por ejemplo, tuvo que movilizar a su equipo de maneras distintas y adaptarse constantemente a un contexto incierto. Fue ahí donde entendió que el liderazgo no siempre se trata de tener todas las respuestas, sino de sostener a otros incluso en los momentos más complejos. Esa experiencia fortaleció la forma en la que eligió conectar, basándose en la escucha, la empatía y en poner a las personas en el centro.
Hoy, más allá de los cargos y logros, su mayor motor sigue siendo el mismo por el que empezó: su hijo. En medio de la rutina, entre jornadas de trabajo y responsabilidades, hay momentos que le recuerdan la razón de ser de lo que hace. Como esas tardes en las que sale a caminar con él y con su perro Max, en las que encuentra en lo simple una oportunidad para enseñarle los valores y aprendizajes que ha cultivado en su trabajo. Por eso, cada paso que da tiene un sentido más profundo: “Para mí es muy gratificante poder mostrarle a mi hijo, a través del ejemplo, que gracias al compromiso, la disciplina y la pasión, es posible cumplir sueños. Gracias a mi trabajo hemos podido alcanzar muchas metas juntos”. Paola ha crecido profesionalmente y, mientras tanto, sigue inspirando y abriendo camino para todo su equipo.
Esa huella en otras vidas es algo que caracteriza a quienes forman parte de la compañía. Para Paola Cely, Consultora de operaciones, ese significado se hizo claro el día en que Un chico, del equipo del restaurante de Ciudad Salitre, se le acercó y le dijo que gracias a su apoyo hoy estaba donde estaba. Fue un momento breve, pero le confirmó que su impacto no estaba solo en los resultados, sino en las personas que hacía crecer en el camino.
A lo largo de su proceso, Paola se ha enfrentado a algunas barreras, incluso propias. Se ha cuestionado si iba a ser posible hacerlo bien o si realmente lograría conectar e inspirar a otras personas desde su rol. En ese camino también entendió que no siempre tenía que poder con todo sola, y que levantar la mano y pedir apoyo hacía parte del proceso de crecer. Momentos como ese le demostraron que sí era posible y que confiar en ella era clave para lograrlo. Hoy, Paola elige conectar a través de la transformación, guiando a otros para que construyan su propio camino.
Catherine Sanabria, Paola Portela y Paola Cely son el reflejo del poder de las decisiones. Tres mujeres que día a día lideran en la compañía, eligiendo avanzar sin sentirse completamente listas, eligiendo crecer mientras la vida era exigente y eligiendo mejorar para transformar a otros. Ninguna de ellas tenía todo claro cuando empezaron, pero todas coincidieron en algo: elegir fue el primer paso.
McDonald’s vio en cada una liderazgo, potencial y la capacidad de ir más allá de sus propios límites. Porque en un entorno que confía, forma y abre oportunidades de desarrollo, el poder de elegir se convierte siempre en algo más grande.
Slide content
Slide content
Slide content
