«Hicimos un buen equipo»: un hasta pronto a Lupita Hernández
Ingeniera en Sistemas Computacionales y Administrativos de formación, la vida sorprendió a Lupita desde muy joven y marcó el ritmo de su vocación al llevarla hacia puestos en el área de Recursos Humanos que, sin duda, le encantaron y la inspiraron a estudiar un Posgrado en Administración, así como una Maestría en Desarrollo Organizacional.
Su historia en Arcos Dorados empezó hace más de 17 años:
«Cuando yo vine acá, me entrevisté con Sergio Alonso, Roberto Ortiz y Pablo Rodríguez de la Torre, quienes me propusieron la división de Recursos Humanos que, en ese momento, eran tres países: México, Panamá y Costa Rica, solamente. Siendo México el país de mayor envergadura, pues no había nadie como cabeza para atender el área».
Desde el inicio, Lupita y Arcos Dorados crecieron y se acompañaron juntos, pues al ingresar a su nuevo cargo hacía poco tiempo que la compañía se estaba estableciendo:

Fue un reto, pero gracias a su liderazgo y pasión por su carrera, pudo cumplirlo. Y, al hablar de ello, con emoción reconoce que «también tuve la fortuna de aprender de mucha gente porque esta es una empresa multicultural. Aunque somos de Latinoamérica, cada país tiene sus particularidades».
Al hacer una retrospectiva de sus años en la compañía, donde pudo desarrollarse tanto de forma profesional como personal, al tener un equilibro entre el trabajo y lo familiar (primero con sus hijos y, ahora, como abuela), las palabras de agradecimiento no le alcanzan y se siente muy afortunada de haber podido estar

Asimismo, rememora sus momentos de alegría y, aunque le cuesta elegir sólo uno, se emociona al contar que «me encantaba cuando venía Woods [Staton]. Eran momentos alegres, pero también de mucho orgullo al reconocernos como parte de su equipo. Su figura y su forma de ser me marcaron».
Al preguntarle qué consejo le daría a quien ocupará su puesto, menciona que «se permita conocer por sí misma a cada persona, pues le aseguro que encontrará mucho talento en México”.


Pensando y hablando ya con el futuro en la mira, el siguiente paso de Lupita es experimentar una vida desde un ángulo diferente en el que pueda disfrutar más de sí misma, de su familia, de su tiempo:

Y con las siguientes palabras se despide de la compañía con la que creció:
«Sé que una no deja de ser lo que es porque mañana se jubila. Una se lleva todo, y lo primero que me llevo es un corazón repleto de agradecimiento, de cariño por cada una de las personas con las que tuve la oportunidad de trabajar, y que considero una bendición haber conocido y tratado.
Estoy inmensamente agradecida porque Arcos me dio la oportunidad de hacer todo lo que hice y yo le di lo mejor que podía de mí. Creo que hicimos un buen equipo durante estos 17 años».
Le deseamos toda la felicidad y éxito a Lupita en esta nueva etapa, que estará llena de nuevas aventuras, experiencias y aprendizajes.
Muchas gracias por todo el talento, esfuerzo y trabajo en estos años.

